lunes, 21 de diciembre de 2009

Sin sentido





Como muchos de vosotros ya sabéis, mi vida ha cambiado mucho en cuestión de 15 días.
De ahí las cuantiosas entradas en poco tiempo y el tono melancólico y a veces incluso triste de muchas de las cosas que he escrito en este blog.
Hoy me he dado cuenta de que en comparación del resto de entradas llevaba bastante tiempo sin visitar ni escribir en el blog y me he planteado: ¿Por qué? Rápidamente he pensado que quizá sea porque mi vida está empezando a coger ritmo de nuevo y ha dejado de ser una montaña rusa y ya no necesite escribir tanto...Pero inmediatamente me he dado cuenta de que no es así.
Después he pensado que quizá es porque tengo muchísimas cosas que hacer...Pero me he dado cuenta de que de todo lo que tengo que hacer no he hecho aún nada.
Luego he pensado que es porque quizá esté acumulando mierda suficiente dentro de mí como para sacar algo medianamente interesante en unos días...Y sí puede que en parte sea eso, pero más tarde me he dado cuenta de que me paso tanto tiempo metida en una puta burbuja entre mis paranoias y las drogas que simplemente se me ha olvidado quién soy, de qué quiero hablar o qué coño quiero hacer con mi vida. Es un sinsentido...

miércoles, 16 de diciembre de 2009

La ventana es un buen lugar para escapar...

Esta mañana me ha asaltado la tristeza y la desesperación, las lágrimas han nacido de mis ojos y me han recorrido los laterales de la nariz hasta llegar a la boca.
Qué rara me siento: estoy cansada, desmotivada, dolorida, triste y sola. Algunos pensarán que estoy siendo un poco dramática, quizá lo sea pero realmente esto es lo que siento, no puedo evitarlo.
Tengo los ojos hinchados por lo que me imagino que mis sueños no han debido ser muy alegres tampoco, sigo necesitando la música para acallar mis pensamientos y poder dormir.
Tengo que salir, pasear, entretenerme con algo, hablar con alguien... Necesito no pensar en nada que me haga estar triste... Sé que es cuestión de tiempo.
También sé que tengo fuerza suficiente para superar todo esto, pero tiempo al tiempo.

[Como una ventana que al cerrar
no ilumina el punto que ha dejado entre tinieblas
una sombra entre las piedras
asi se ha quedado sin razón
nadie le ha explicado que no existe explicación
y tiene tantas dudas...]

lunes, 14 de diciembre de 2009

Cuando me miras

Cuando me miras:
¿Ves lo que siento?
¿Ves en mis ojos lo que pienso?
Cuando me miras... Ves mi alma?
Yo si, una vez lo vi en ti...
Pero dejé de verlo y no sabía el por qué,
Ahora lo entendiendo...
Estabas ausente.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Daniel

Daniel observaba las hormigas entre el césped, no entendía por qué hacían esas cosas pero a él le encantaba ver cómo se movían rápidamente entre las briznas de hierba cargadas de todo tipo de alimentos.
Estaba tan concentrado en intentar averiguar hacia donde se dirigían, donde se encontraba el palacio en el que la reina esperaba toda esa comida (a él le gustaba imaginar que era así) que no oía los ruidos del parque, ni los de la carretera más cercana. Tampoco oía a su madre llamándolo para que merendara.

jueves, 10 de diciembre de 2009

Another brick in the wall


El muro, el muro es algo que todos tenemos y que nos impide desarrollarnos libremente. El muro se puede presentar de muchas formas: alguien que no te deja expresarte como en realidad te gustaría, esa madre que no te deja vestirte como quieres, o esa persona que no te deja pensar por ti misma...
La gran mayoría de las veces no nos damos cuenta de que estas cosas forman parte de nuestro muro, y posponemos nuestra rebelión pensando que son cosas que nos pasan a todos y que son normales y perfectamente aguantables.
Un día, por cualquier motivo decides rebelarte frente a alguno de los componentes de tu muro, y adivina: Sientes tal libertad de movimiento, pensamiento... Pero es un sentimiento efímero, porque otra de las cosas que provoca el muro en tu vida es como una especie de síndrome de Estocolmo, hechas de menos tus sentimientos anteriores al muro.
¿Por qué? Porque es una sensación tal de liberación desconocida hasta ese momento que temes que lo que sientes no sea bueno. A lo largo de la historia, el hombre siempre ha sentido miedo ante los estímulos desconocidos, ante aquellos estímulos que no había sentido antes.
Por suerte, si sabes aceptar que el miedo es ante el estímulo desconocido y no ante el haberte librado de ese "ladrillo" puedes superar esos días críticos en los que sientes que te has equivocado por miedo a lo que venga después.

[We don´t need no education,
We don´t need no thought control
No dark sarcasm in the classroom
Teachers leave them kids alone
Hey! Teachers leave us kids alone
All in all it´s just another brick in the wall
All in all you´re just another brick in the wall...] (Pink Floyd)

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Corre, Sandra, corre


Corres, corres tan rápido que tus piernas apenas aciertan a pisar el suelo... Los estímulos que percibes recorren a la velocidad de la luz los laberintos de tu cerebro. No te puedes detener, no te puedes detener. No miras a la gente, así evitas tener que pararte a saludar, sientes el sabor de la mezcla de sangre y lágrimas que se está produciendo en tus mejillas. ¿Por qué? Te preguntas. Estás tan concentrado en correr que no escuchas absolutamente nada, ni siquiera la música que suena en tus cascos...
No obedeces a semáforos, ni a gestos... Ahora mismo no tienes normas, no tienes reglas, tampoco las quieres... Sólo quieres correr... Corre Lola, corre... Huye hombre, huye.
No sabes cómo coño has conseguido sobrevivir al golpe, cómo has podido levantarte y salir corriendo. Entonces recuerdas algo: No por caer hay que dejar de caminar.
Qué sencillo es decirlo, hay veces en que caes, simplemente caes...
-¡Cuidado!, ¡Cuidado!
Oscuridad...

[Y volverás a ver el resurgir poderoso del guerrero
sin miedo a leyes ni a nostalgias
y lo verás caer una y mil veces y levantarse de nuevo
con la única bandera de su raza] (Manolo Chinato)
http://www.youtube.com/watch?v=CYawfCxGaYE

Reflexión de un homo-sapiens

No sé en qué momento perdí la cabeza, no sé en qué momento dejé de pensar, de controlar mis sentimientos, de ver la realidad... Miraba sin ver y pensaba sin razonar, pero... ¿por qué? ¿Acaso había retrocedido a alguna especie pasada de homínido?, ¿el homo-imbéciliis quizá? ¿Por qué no era capaz de ver y sentir lo que otros si vieron?
Pues supongo que porque llega un momento en la vida de toda persona en el que son los sentimientos los que hablan por ti, los que te crean falsos razonamientos que más tarde recuerdas y piensas: ¿Cómo pude pensar eso?
Pues, simplemente estaba ciega...
[Quítate esa venda y mira de lo que eres capaz]

martes, 8 de diciembre de 2009

Tristeza?


Es triste pensar que alguien te ha traicionado
Es triste pensar que alguien te ha utilizado
Es triste pensar que alguien a quien querías no te ha querido
Es triste pensar que el tiempo dedicado a alguien ha sido en balde
Es triste pensar que sus palabras eran mentiras
Que sus caricias no eran sinceras
Y su mirada que antes te decía tanto ya no dice nada.
Pero más triste es pensar que podías haber perdido mucho
Más tiempo, muchas más ilusiones y lágrimas
Por alguien que no haría lo mismo por tí
Y piensas, ¿por qué coño voy a recordar este día con tristeza?
Realmente es el primer día del resto de mi vida...
Sin mierda, sin esa sensación de contradicción entre lo que piensas y lo que sientes...
Sin esa sensación de censura.
Hoy, he vuelto a nacer...

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Ahogo...

Me ahogo, tengo la sensación de llegar tarde a todo, de estar presionada a muchas cosas: a ir a la universidad, a hacer esto a hacer lo otro, que si no hay que hacer esto porque no esta bien... Ya estoy harta! odio esta sensación de estar buscando algo, de estar esperando algo impaciente, y que no sepas ni que es, ni cuando llega y ni siquiera si va a llegar. Sientes que se espera algo de ti que no sabes si eres capaz de conseguir... pero ¿qué será?
Esta sensación viene siempre que vuelves a Murcia, la misma gente a la misma hora en los mismos sitios, la misma mierda en los mismos lugares frecuentados por seres que en el fondo sienten lo mismo que tu. Soy esclava de algo que no me permite desarrollarme realmente que no me permite ser libre al 100%, pero... ¿el qué?
Vuelvo a salir de Murcia y de su rutina y todo es tranquilidad, haces lo mismo, pero todo es diferente, se respira otro aire, ves otra gente nueva, puedes pasarte horas observando cosas que nunca habías visto, no te ahogas... no te ahogan.
Lo sientes, eres libre pero no sabes el por qué. No lo puedes explicar, simplemente lo sientes...

martes, 1 de diciembre de 2009

El Capital