miércoles, 26 de enero de 2011

...

Soledad que te pegas a mi alma, en la dulce soledad de este campo de otoño...

Te juzgaran solo por tus errores... (yo no)

Su herida golpead de vez en cuando;
no dejadla jamás que cicatrice:
que arroje sangre fresca a su dolor,
y eterno viva en su raíz el llanto.

Si se arranca a volar, gritadle a voces
su culpa: ¡qué recuerde!
Si en su palabra crecen flores, nuevamente,
arrojad pellas de barro oscuro al rostro;
pisad su savia roja.

Talad, talad. que no descuelle el corazón
de música oprimida.
Si hay un hombre que tiene
el corazón de viento,
llenádselo de piedras
y hundidle la rodilla sobre el pecho.
(Pero hay que tajar noche
- tajos de luz- para salir al Alba
y acuchillad los muros de las heridas altas
y ametrallar las sombras con la vida
en las manos
sin paz,
amartillada).
Tengo más vidas que un gato:
me muero siempre, y me mato
un poco cada vez que muere
cualquiera de mis hermanos:
la hierba, ratones, las tías, los gitanos,
los peces, los pájaros, los invertebrados,
las moscas, los niños, los perros, los gatos,
la gente, el ganado, los piojos que mato,
los bichos salvajes, los domesticados,
y que pena, si mueres, de los pobres gusanos.

Tú arranca:
yo oigo gritar a las flores.
Allá tú con tu conciencia,
yo soy cada día más malo;
estoy perdiendo la paciencia.

Tú arranca,
yo aprendo como aguilucho.
Vuelo a un mundo imaginario
(No puedo seguir: escucho
los pasos del funcionario).

[EXTREMODURO]

Sin comentarios...

martes, 4 de enero de 2011

Asfixia de palabras...

Asfixia de palabras... Tan cerca, tan muda, te observo sin que se me escape una sola palabra, ¡¡ni una sola del millo de ellas que tengo para ti!!
Solo puedo escuchar con seriedad el silencio mutuo y sonreir cuando me mires, en un intento de gritarte que no me olvides: sigo esperando que me llames, sigo esperando que no me eches de tu lado...
QUE ME RETENGAS...